¡Feliz Navidad a todos! A menos de 10 días para la Nochebuena, mucha gente ya empieza a preocuparse por la llegada de los turrones y las comilonas, con sus grasientas consecuencias. ¿Pero qué mejor momento para probar una dieta baja en hidratos y alta en grasas? ¡Sigamos con esta idea!

NOTA INTRODUCTORIA:

Como quizá sabréis, el autor de este blog es un defensor de las dietas altas en grasas y bajas en hidratos de carbono, considero que son más sanas y que además ayudan mucho a mantener un índice de grasa corporal reducido. ¿Cómo es esto? Pues bien, si recortamos mucho los hidratos de carbono el cuerpo “aprende” a usar la grasa, y de este modo se fomenta la quema de la misma. En una dieta alta en grasas tomamos hasta 150-200g diarios de grasa, pero si nuestro cuerpo está acostumbrado a quemarla podemos quemar hasta 200 o más, por lo que no engordamos o incluso adelgazamos. Como ya sabrás, la manera más fácil de engordar es combinar hidratos+grasas en todas las comidas del día, esta “mortal” y deliciosa combinación te garantiza una barriga feliz.

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES COMILONAS DE LA NAVIDAD?

Recontemos un momento las diferentes comidas de estas fechas, y veamos su composición:

– Cena de Nochebuena: normalmente consta de pescado azul con alguna verdura, y algo de alcohol. Composición: altas proteinas y grasas, pocos hidratos de carbono.
– Comida de Navidad: usualmente carne grasienta, otra vez altas proteínas y grasas con pocos hidratos.
– Cena de Nochevieja: ídem.
– Comida de Año Nuevo: ídem de ídem…
– Todos los días: turrones (altas grasas), polvorones (altas grasas), mazapán (altas grasas y azúcar), etc etc. como vemos, todo grasa.

¿POR QUÉ HACER UNA DIETA ALTA EN GRASAS Y BAJA EN HIDRATOS EN NAVIDADES?

Pues es muy sencillo, ya que VAS a comer muchas grasas, reduce en tu dieta los hidratos de carbono para no “entocinarte”. ¿Cómo hacerlo?

– Eliminar el pan de las comidas (hidratos de carbono).
– Cambia tus desayunos, en lugar de galletas/tostadas/loqueseaconhidratos… echa mano de turrón y polvorones, si encuentras variedades bajas en azúcar mucho mejor.
– Anímate a probar la leche entera.
– No sientas miedo de comer carnes y pescados grasos, te darán la energía que necesitas. Recuerda que las grasas saturadas no son malas.
– No tomes ninguna bebida azucarada: tan sólo agua, té, café, o vinos y cavas, evita la cerveza.

OTROS CONSEJOS

– Durante los días no-festivos, consume abundantes huevos enteros, verduras, legumbres…
– Puedes practicar el ayuno en algún día suelto, por ejemplo el día 24 hasta la cena, o el día 31 antes también de la cena, así harás un buen provecho de estas comilonas.
– No estés todo el día picoteando “porque sí”. Cuando hagas una comida o pongas a comer turrones, házlo todo junto es preferible comer mucho pocas veces, que poco muchas veces.
– ¡Respeta la norma de no mezclar hidratos de carbono con grasas, así como el resto de directrices, y verás como al final de la Navidad pesas menos que al principio!


¡Esto es todo, pasad unas felices y grasivas fiestas sin que esa grasa se acumule! ¿magia? ¡no, ciencia!