¿Y si pudiésemos combinar los mejores beneficios de la dieta cetogénica y de la dieta mediterránea? Eso es lo que se propusieron en la Universidad de Córdoba, configurando lo que llamaron “Dieta Cetogénica Mediterránea Española” o “Spanish Ketogenic Mediterranean Diet” para los acérrimos del inglés. Veamos sus resultados.

 

La dieta cetogénica

Como sabrán los que siguen mi blog, defiendo la dieta cetogénica como gran alternativa para perder grasa, también como opción para mantenerse o incluso para ganar volumen limpio. De hecho la guía cetogénica que hice desinteresadamente para Forocoches fue la razón principal por la que me animaron a crear este blog, y aquí estamos un año después :)

El principal objetivo, y creo que está siendo conseguido poco a poco, es hacer entender que la dieta cetogénica es una opción normal más. No es una “dieta rara”, podemos encontrar dietas cetogénicas y dietas glicolíticas, la mayoría de la gente en el mundo contemporáneo está el 99% del tiempo haciendo dieta glicolítica ya que en el momento en el que introduces algo de hidratos de carbono, se anula la cetosis, a mí me parece sano pasar un poco más de tiempo en cetogénica, no necesariamente un 100%, pero viene bien alternarlas.

La dieta mediterránea

Griegos, italianos, franceses, portugueses y por supuesto también españoles compartimos un legado muy bueno que es la dieta mediterránea, aunque en las últimas décadas podríamos decir que se ha ido perdiendo. Las bases de la dieta mediterránea consisten en:

  • Carne y pescado en abundancia.
  • Consumir aceite de oliva como grasa vegetal principal (en la actualidad ha perdido fuerza, en favor del girasol por motivos económicos).
  • Gran cantidad de frutas (incluído frutos secos) y verduras.
  • Pan de trigo y derivados naturales, como fuente principal de hidratos de carbono.
  • Vino y vinagre.

Tenéis mucha más información sobre la dieta mediterránea en Vitónica.

Juntando ambas dietas

Hemos visto que la dieta cetogénica supone una limitación de los hidratos de carbono, mientras que la dieta mediterránea incluye algunas fuentes de hidratos. Por lo tanto la dieta mediterránea no es cetogénica, sino glicolítica.

¿Qué hacer para que la dieta mediterránea entre dentro del grupo de dietas cetogénicas? Fácil, eliminando dichos hidratos de la dieta:

  • Carne y pescado.
  • Aceite de oliva.
  • Frutas, frutos secos y verduras.
  • Pan de trigo y derivados naturales.
  • Vino y vinagre.

Por supuesto las verduras tienen hidratos de carbono y el vino también en forma de pequeños restos del azúcar no transformado en alcohol, pero al ser pequeñas cantidades se toleran. Recuerda que incluso las dietas cetogénicas más estrictas permiten 20-30g diarios de hidratos de carbono. Lo más relevante al fin y al cabo es eliminar el trigo, y reducir sustancialmente la ingesta de fruta por su alto contenido en azúcar.

El estudio de la Universidad de Córdoba

En este estudio, que en realidad fueron 3, se vieron los efectos de este tipo de dieta en la pérdida de peso, en el síndrome metabólico, y en el hígado graso. La dieta fue bastante simple:

  • 30g de aceite de oliva al día, aproximadamente.
  • Pescado como fuente de proteínas, hasta la saciedad (no dan detalles de qué pescado, aunque será azúl, al menos en parte, porque dicen que tenía omega 3).
  • Verduras como fuente de hidratos de carbono, hasta la saciedad.
  • 1-2 vasos de vino tinto al día.

Los resultados fueron una gran pérdida de peso, reducción de colesterol malo LDL, aumento de colesterol bueno HDL, menor glucosa en sangre y menor presión arterial.

Opinión personal sobre la Dieta Cetogénica Mediterránea Española

Una opción más, la verdad es que me reconforta que salgan cosas buenas de este país. La gastronomía es una de esas grandes fortunas que tenemos. Usar aceite de oliva en grandes cantidades me parece bien, y más económico que aceites exóticos como el lino, coco, palma, etc. y también más económico que las mantequillas de frutos secos. Sin embargo no excedería de 60-70g de aceite de oliva al día, ya que el contenido en omega 6 empezaría a ser demasiado elevado. En el estudio usaron 30g.

La metodología aunque correcta me ha parecido muy restrictiva, en la vida real creo que se podrían incluir frutos secos buenos como las almendras, avellanas y pistachos, sin salirnos de los protocolos cetogénicos y siendo cultivos también mediterráneos, si tenemos el capricho de no querernos salir de “lo nuestro”. También se pueden consumir frutas de temporada y miel como fuentes de azúcar (en pequeñas cantidades obviamente). También dejaron aparcadas a las carnes, cuando tenemos excelentes piezas de vacuno, cerdo (ese jamón serrano), pollo, conejo…

En esta variante mediterránea no se incluiría el aceite de coco, o la carne de pavo, entre otros, pero no veo razón para evitarlos. ¿Por qué renunciar a algo tan positivo, aunque provenga de las costas de otros mares? :)


Fuentes:

Universidad de Córdoba: Las dietas cetogénicas, potenciales efectos saludables de la Dieta Cetogénica Mediterránea Española.
Stonehurstpost: SPANISH KETOGENIC MEDITERRANEAN DIET (SKMD) – Dr. Philip Mills.
NCBI: The effect of the Spanish Ketogenic Mediterranean Diet on nonalcoholic fatty liver disease: a pilot study.


Otra fuente en español

Beneficios de la dieta mediterránea cetogénica – Consumer.es

¿Qué os parece? ¿Fácil de llevar, verdad? ;)

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