Este artículo será breve, pero necesario. LA CARNE NO ENGORDA. ¿Motivos? Sigue leyendo…

 

carne

 

Existe la creencia de que comer carne engorda y comer verduras adelgaza, que los productos cárnicos suben el colesterol y que los verdes lo bajan, por extensión se deduce que los alimentos de origen animal son “malos” y que los de origen vegetal son “buenos”. Vayamos por puntos:

 

1. LOS PRODUCTOS ANIMALES SON MÁS NUTRITIVOS QUE LOS VEGETALES.

En términos generales esto es así, podemos encontrar excepciones como que 100g de almendras son más nutritivas que 100g de pechuga de pollo, pero vamos que como norma básica no es así. Los animales están por encima en la cadena de alimentación y por tanto es lógico pensar que tienen más nutrientes. Los productos animales poseen los elementos que contienen los vegetales más un valor añadido, normalmente tienen más proteínas y aminoácidos esenciales, también más grasa, más vitaminas y minerales, además de glucógeno y en el caso de comer la piel, colágeno. Si metemos a 20 personas en 2 islas desiertas distintas y en cada una le damos sólo animales o sólo vegetales, al cabo de 1 año el nivel de salud de la isla animal será mucho mejor que el de la isla vegetal, sin ningún género de duda.

 

2. EL PESCADO ES EQUIVALENTE A LA CARNE. EL PESCADO ES CARNE DE MAR.

Tener que aclarar esto es un tanto vergonzante pero allá voy, porque mucha gente no lo ha pensado. Existe la creencia de que el pescado es bueno y la carne es mala. Incluso en viernes santo la gente no come carne pero sí pescado… Vamos a ver, la carne es músculo animal: puede ser pechuga, muslo, lomo, etc. son los distintos músculos de cada animal. Si el animal es terrestre lo llaman carne y si es marítimo lo llaman pescado, vale, pero es equivalente. El pescado tiene la ventaja de los ácidos grasos omega 3, pero es que los animales terrestres también tienen omega 3 o al menos lo tenían cuando se criaban con pastos reales y no con pienso industrial de 12 céntimos el kilo. En definitiva que carne y pescado son equivalentes, y por lo tanto buenos.

 

3. LA GRASA ANIMAL NO ENGORDA.

Los que sigáis mi blog ya sabéis que aquí somos amigos de las grasas y andamos peleados con los hidratos de carbono (ja je ji jo ju). Defendemos que para quemar grasa has de inducir que tu cuerpo use la grasa y no los carbohidratos como combustible principal. Seas de la corriente que seas, las grasas son necesarias y las grasas animales en particular también lo son. Contienen grasas satuadas necesarias para la producción de colesterol y testosterona, muy necesaria en hombres y mujeres, y que en las últimas décadas está cayendo en picado debido a la escasísima ingesta de carnes grasas y al elevado consumo de grasas no-tan-amigables como el aceite de girasol, “otros aceites vegetales” y demás comida basura llena de Omega 6, que como sabéis en exceso es un veneno. Sí sí, el colesterol es necesario. Es tan complicado que haré otro artículo sobre esto en breves (apuntado queda). En cualquier caso la grasa animal nos aporta las mismas calorías que la grasa vegetal: 9kcal/gramo.

 

4. COMER VEGETALES NO ADELGAZA.

Comer vegetales no adelgaza, ningún alimento adelgaza por sí mismo, es la ausencia de alimento lo que adelgaza. Siendo más científicos, que el sumatorio de calorías ingeridas sea inferior al sumatorio de calorías gastadas. Es más complejo que eso, pero se capta la idea. Insistimos en que la ausencia de grasa no implica adelgazar, ya que esos vegetales suelen ser ricos en hidratos de carbono, que también nos pueden engordar tomados en exceso. Caso particular el de los cereales, ya que la gente clasifica (con razón) en vegetal todo lo que no sea animal, pero dentro de los vegetales hay grupos tan distintos como las verduras, las frutas, los frutos secos, las raíces, las leguminosas, los cereales…

 

5. COMER VEGETALES NO ES MÁS SACIANTE QUE COMER ANIMALES.

El contenido calórico por 100g de los vegetales es más reducido que el de los animales, insistimos que como norma general ya que los frutos secos pueden ser más calóricos que una lata de atún o pechuga de pavo. De aquí sacamos que podemos comer más comida vegetal que animal engordando lo mismo. Vale sí… Pero el metabolismo, el cuerpo, o el cerebro como queráis, NO ES TONTO. Uno no se queda igual de contento comiendo 300g de chuletas que 300g de espinacas, esto es así y cualquiera puede comprobarlo. Además

 

6. ELEGIR CARNES SIN GRASA NO ES LA SOLUCIÓN.

Bueno, lo es si sigues una dieta baja en grasas y alta en proteínas e hidratos de carbono, pero es una idea horrible si sigues una dieta alta en grasas, moderada en proteínas y baja en hidratos de carbono como recomendamos en nuestro blog, y en cualquier caso es mala idea ya que no incorporamos las suficientes grasas saturadas y posiblemente metemos un exceso de poliinsaturadas.

 

EXTRA: NOTAS SOBRE SALUD.

Bueno como siempre, hay que incluir un pequeño apartado de salud. En una dieta saludable incorporaremos un 50% de grasa monoinsaturada, 40% de grasa saturada y 10% de grasa poliinsaturada. Como véis, las grasas saturadas de la carne no van en un porcentaje pequeño, sino que deben incluirse a diario.

 


 

 

¡Hasta aquí! Como mínimo espero haber conseguido que mejore tu idea sobre los productos animales y que haya aumentado tu escepticismo sobre los vegetales. Ninguno es el demonio ni es la panacea, ambos son necesarios y deben combinarse para conseguir una dieta saludable. Recuerda consumir alimentos animales y vegetales de forma diaria para tener éxito. ¡Buenos días!