“Mis padres no me dejan hacer dieta” es una frase que oigo a menudo, especialmente entre chicos jóvenes. ¿Tu hijo quiere hacer una dieta de estas de moda en los gimnasios? ¿Tus padres te ponen pegas para seguir la dieta en tu casa? Hablemos de ello :)

Bueno no estoy seguro de cómo es mejor enfocar este tema, si desde el punto de vista de los padres o de los hijos, así que lo dividiré en 2 bloques:

 

PADRES

Así que vuestro hijo ha llegado y ha comentado que quiere hacer una dieta especial de gimnasio, y no estáis muy de acuerdo ¿verdad? Es natural, por varios motivos:

  • 1) Los cambios no nos gustan, nos sentimos más cómodos con “lo de siempre”.
  • 2) Es ridículo hacer varias comidas distintas para cada uno.
  • 3) No me parece nada saludable lo que quiere hacer el chico/a.
  • 4) Lo normal es que comamos todos juntos en la mesa, como toda la vida se ha hecho en las familias.
  • 5) El chaval pretende meterse 20 latas de atún semanales, 4kg de pollo al mes, y no somos ricos.
  • 6) No, que no me convence. Son tonterías, estás bien como estás.

Punto 1

Nada, hay que acostumbrarse a los cambios, la vida es constante evolución, los chicos crecen y aprenden a tomar sus propias decisiones. Respetémoslo. En este caso vuestro hijo quiere cambiar su aspecto físico, sea para ganar masa muscular o para perder grasa. ¿Motivos? Seguramente esté muy delgado y sienta esa necesidad de ponerse más grande, o bien está rellenito y quiere perder la barriga, en ambos casos lograrán una mejor salud, autoestima y relación con los de su edad, no es nada extraño que empiecen con estas cosas por querer tener más éxito con el sexo opuesto ;) Bajo mi punto de vista no tiene nada de malo querer ponerse en forma, mientras no caigamos en la obsesión y la vigorexia, ahora bien quien algo quiere algo le cuesta y ha de tomárselo en serio. Del mismo modo que para sacarse una carrera universitaria hay que estudiar mucho y bien, para ponerse en forma también, no vale con “quita las grasas” o “come un poco más de la comida normal”, hay individuos que se ponen en forma con cambios tan sencillos, pero para una mayoría eso no basta y hay que introducir más cambios, que casi siempre serán a mejor.

Punto 2

Efectivamente, para la persona que cocine sería un engorro preparar varias comidas. Si tu hijo o hija quieren hacer una dieta especial, que se encarguen ellos de cocinarse, así de paso aprenden para cuando sean mayores y vayan a vivir por su cuenta. Los padres a lo mejor pueden acceder a preparar las 2 comidas distintas si no es mucho engorro y el chico viene del instituto o lo que sea, pero como mínimo que el resto de comidas se las preparen por su cuenta (desayuno, merienda, cena…)

Punto 3

Posiblemente la dieta que os presente vuestro hijo sea más saludable que la que este siguiendo toda la familia ahora mismo. Si bien el problema de algunas dietas de gimnasio es que son muy monótonas y repetitivas, pero suelen estar pensadas para que tengan todos los macronutrientes necesarios, y si el que ha ideado la dieta es un poco cuidadoso, también los micronutrientes. En mi web podéis encontrar conceptos y ejemplos de dieta pero lo importante es leer y aprender con tranquilidad, no prejuzgar automáticamente con cosas como “las proteínas son malas”, o “desayunar nada más levantarse es hiperfundamental”, la mayoría de nosotros tenemos prejuicios muy marcados desde la infancia y luego resulta que no funcionan, y estamos todos gordos, con azúcar y colesterol altos, se nos sale el corazón al subir unas escaleras o aumentan los casos de cáncer más que nunca en la historia. Seamos críticos.

Punto 4

Esto es exclusivamente un asunto cultural, y debe hablarse en cada familia. De todas formas, no tiene por qué cambiar, se puede uno sentar a la mesa con los suyos aunque siga una alimentación distinta.

Punto 5

Muy importante, está claro que una dieta saludable va a ser más cara que una alimentación pobre. En algunos casos el cambio a la nueva dieta supone un ahorro si la familia solía gastar mucho en alimentación, pero lo más común es que la cesta de la compra SUBA (€€€). Dependiendo de la economía familiar, ya es cosa de negociarlo, encontrar alternativas que sean asumibles, elegir bien las carnes y pescados para no dejarnos una fortuna, etc. Algunos chicos optan por comprar suplementos de proteínas en polvo (los famosos “batidos de proteínas”) que se mezclan con leche, bien, es una opción de lo más económica para añadir proteínas sin tener que comerse 500g de pollo al día. Que el chico se las compre con su dinero, es cosa suya, a lo mejor pensamos que es ridículo que se deje el dinero en eso y no en salir por ahí de fiesta, pero también observaremos cuán importante es para él el objetivo de mejorar su cuerpo y debemos respetarlo. Él sabrá.

Punto 6

Prohibición total, a veces nos ponemos así sin razonar. Bueno, en algunos casos es LÓGICO si nos viene la chica con 42kg diciendo que se ve gorda, o el chico con 80kg de puro músculo y diciendo que aún se ve muy pequeño, está claro que podemos encontrarnos ante un problema de obsesión tal como anorexia o vigorexia. PERO en muchos casos no es así, si nuestro hijo está empezando en este mundillo seguramente es que su condición física sea bastante baja, como en la mayoría de gente sedentaria. También hay que aceptar que hay distintos gustos, lo que para uno resulta muy musculoso o grotesco, para el otro puede ser algo estético y modelo a seguir, en fin creo que hay que comprender los gustos de los demás no imponer los nuestros. Esto es parecido al tema de los tatuajes, piercings, etc. es cuestión de hablarlo, dejar unas pautas mínimas, aconsejarle que no se obsesione, y ya está.

 


 

HIJOS

¿Tus padres no te dejan hacer la dieta? Bueno, enséñales este artículo :)

Algunas cosas adicionales que creo que puedes hacer:

  • Hablarles con razones argumentadas de por qué la dieta que quieres hacer es mejor que la suya.
  • Encontrar alternativas económicas si el problema es el dinero.
  • Si se niegan a que haya otra comida en la mesa, aceptarla y modificar el resto de la dieta del día para encajar en tus macronutrientes (busca sobre lo que es la dieta IIFYM o dieta flexible). Por ejemplo si en la comida has metido muchos hidratos, no los metas en la merienda, si faltaban proteínas pues metes el doble en la siguiente comida, etc etc.
  • Buscar un trabajo. Si, ya, está complicado y más para la juventud, pero poderoso caballero don dinero. Si traes a casa aunque sean 700€/mes y aportas 200 y a mayores de eso te compras tu propia comida, no creo que tengas muchas pegas, y si las tienes te pones en tu sitio y les dejas claro que eres adulto y maduro.
  • En caso de que nada funcione, pues nada oye, aceptar que mientras estés en casa de tus padres has de seguir sus normas. NO ES TAN GRAVE que tengas un poco menos de músculo o un poco más de grasa “por su culpa”, no es tremendamente necesario para vivir el estar supermusculoso, y si lo quieres ya habrá tiempo cuando seas más independiente.
  • Tampoco es requisito indispensable para ligar con chicas o para gustarle al buenorro de la clase, intenta fomentar tu personalidad y habilidades sociales, si tus padres consideran que tienes un cuerpo normal es que puedes gustar perfectamente a los demás, y si estuvieras muy obeso o excesivamente raquítico, ellos mismos te apoyarían en el cambio sin dudarlo.
  • Tomémoslo todo con más calma que somos jóvenes, ahora está muy de moda ese programa de “Mujeres hombres y viceversa” en el que no dejan de salir chicos muy musculados y que luego cuando vamos por la calle no es “lo normal”, seamos realistas y no nos pensemos que lo que nos venden por la tele es lo real.

 

Y nada hasta aquí el artículo me ha parecido una buena idea el intentar aunar a padres e hijos en estos temas que a veces son fuentes de discusiones caseras. ¡Haya paz! Un saludo y suerte con las relaciones familiares, recordad que el diálogo a veces es difícil pero es la única forma de entenderse.