Hoy os traemos un artículo escrito por Cecilia Lobato acerca de los cheat meals (comidas trampa), algo muy popularizado en el sector fitness. ¡Espero que os guste!

Las redes sociales, han acumulado (y lo siguen haciendo) contenido relacionado con la salud en la dieta y el estado físico.

Existe una proliferación generalizada del contenido de “vida saludable” que perpetúa la alimentación, actitudes y comportamientos disfuncionales.

Quién no ha visto por redes personajillos luciendo abdominales o brazacos mientras están en el McDonals, comiéndose un brownie o una maxi pizzaca al grito de: ¿por fin es sábado y es la hora de mi comida trampa?

Mensajes subliminales tipo: ¡he entrenado un montón, he seguido la dieta y ahora toca fiesta!

Generalmente, la dieta de este tipo de personas suele ser una cárcel para ellos y ansían la liberación al final de la semana. Esto se convierte en verdaderos atracones de toda esa comida sabrosa que han tenido que privarse durante los días anteriores.

En un estudio de contenido web sobre promuscularidad, los investigadores informaron que el compromiso regular y planeado en “comidas engañosas” (cheat meals) se alentaba frecuentemente al servicio de alcanzar un ideal muscular, predominantemente entre los hombres.

Voy a obviar el análisis de impacto calórico para centrarme en el ¿por qué esta conducta? Y ¿qué ocurre en tu cerebro al realizar cheat meals?

Evolutivamente, el control homeostático a corto plazo de la ingesta de alimentos es esencial para la supervivencia de los animales. Además de esto, la modulación descendente de los circuitos homeostáticos, que incluyen la palatabilidad y los efectos de recompensa después de comer, modulan la ingestión de alimentos y el comportamiento de búsqueda (1) . Estas habilidades eran fundamentales para sobrevivir en un ambiente donde había que buscarse la vida para comer, es un mecanismo adaptativo. Pero, hoy la película es otra. Tenemos el mismo mecanismo, pero con otro ambiente. Los cheat meals no tendrían sentido sin el ambiente obesógenico en el que nos encontramos.

Esto nos obliga a hablar de neuroplasticidad.

Se trata de la capacidad del cerebro para modificar su estructura y función en respuesta a la experiencia. Subyace en el aprendizaje, la consolidación y el refinamiento de los comportamientos tanto adaptativos como inadaptados

La ingesta de alimentos está fuertemente regulada por señales hedónicas o basadas en la recompensa (2) liberando dopamina. El cheat meal tiene como característica ese premio que tanto nos merecemos. Lo planeamos, el deseo va aumentando a medida que pasan los días y al llevarlo a cabo, reforzamos la conducta para la siguiente semana. El procesamiento después de comer nuestro tan ansiado cheat meal, implica el flujo de salida de dopamina en el cuerpo estriado dorsal (3). La rueda empieza a girar.

El cerebro obtiene recompensa anticipatoria. Recordemos que se nutre del aprendizaje.

La naturaleza de las comidas trampa, entra dentro de la psicopatología del atracón (4).

Muchas fotos de cheat meals que vemos en las redes sociales suelen ir acompañados de mensajes tipo: “después de haber comido….toca ir a quemarlo” Se trata de comportamientos sintomáticos donde hay que diseñar una compensación al impacto del episodio de esta comida. El individuo cree que se trata de un acto saludable.

Es una conducta alimentaria desordenada que lleva al autoengaño.

Cuando tu alimentación forma parte de una dieta y no de un estilo de vida que te hace sentir feliz y estás convencido, te aburres, te atascas, haces un poco de trampa y se convierte en un hábito.

Lo que se hace es reforzar el amor a los pasteles (por ejemplo) y condicionándose de forma negativa a la alimentación saludable. El cerebro desprecia la dieta y cae en los donuts.

Por tanto, cuando veas en Instagram esos músculos junto a grandes platos de comida super rica, no caigas en el engaño. No es cuestión de parecer sano sino de estarlo.


Cecilia Lobato es una apasionada de la ciencia y escribe en su propio blog, entre sus artículos destaco el de: Alzheimer, una enfermedad metabólica. También podéis seguirla en Twitter donde comparte informaciones de interés sobre diversos temas relacionados con el metabolismo y la nutrición.